San Celedonio de Calahorra
Se celebra el 3 de marzo

Cada 3 de marzo, la historia nos invita a mirar hacia Calahorra para recordar un acto de fe inquebrantable. En tiempos de persecución, la valentía de un soldado brilló con luz propia, dejando un legado que perdura hasta nuestros días. Nos referimos a la conmovedora figura de San Celedonio, un mártir cuya devoción marcó un antes y un después en la tradición cristiana.
Tabla de contenido
- Orígenes de una Fe Inquebrantable
- Celedonio y Emeterio: Hermanos en la Fe y el Martirio
- El Martirio en Calahorra
- El Legado y la Veneración de San Celedonio
- Celebrando el 3 de marzo: Una Tradición Viva
Orígenes de una Fe Inquebrantable
San Celedonio, junto a su hermano San Emeterio, son figuras centrales en la historia del cristianismo hispano. Ambos fueron soldados del Imperio Romano, probablemente de origen cántabro y adscritos a la Legio VII Gemina, con sede en León. Vivieron en un periodo convulso, a finales del siglo III y principios del IV, cuando el Imperio Romano, bajo emperadores como Diocleciano y Maximiano, desató algunas de las más fieras persecuciones contra los cristianos.
A pesar de su posición militar, la fe cristiana de Celedonio era inquebrantable. Esta convicción los puso en el punto de mira de las autoridades romanas, que exigían la apostasía y el culto a los dioses paganos. La negativa de Celedonio y Emeterio a renunciar a sus creencias los llevó por un camino de sufrimiento y martirio que los inmortalizaría en la historia de la Iglesia.
Celedonio y Emeterio: Hermanos en la Fe y el Martirio
La historia de San Celedonio es inseparable de la de su hermano San Emeterio. Compartieron no solo la sangre, sino también la misma fe profunda y el mismo destino martirial. Su valentía los llevó a enfrentarse a las duras exigencias del Imperio, que veía en el cristianismo una amenaza a la cohesión social y religiosa.
El relato de su martirio, transmitido a través de antiguas actas, describe cómo fueron encarcelados y sometidos a torturas severas. Ni los castigos físicos ni la perspectiva de una muerte violenta pudieron doblegar su espíritu. Su firmeza en la fe cristiana se mantuvo intacta, convirtiéndose en un testimonio poderoso para sus contemporáneos y para las generaciones venideras.
El proceso y la sentencia
Ante su negativa a abjurar, Celedonio y Emeterio fueron juzgados y condenados. El proceso culminó en Calagurris, la actual Calahorra, donde se dictó la sentencia de muerte. Su martirio se convirtió en un faro de resistencia y devoción, demostrando que la fe podía superar el miedo a la muerte misma. La memoria de este acto se celebra con especial devoción cada 3 de marzo.
El Martirio en Calahorra
Fue en Calahorra, a orillas del río Cidacos, donde San Celedonio y San Emeterio sellaron su fe con el martirio. Fueron decapitados, según la tradición, en el lugar conocido hoy como el 'Prao de San Gregorio'. Este sacrificio heroico los elevó a la categoría de santos y los convirtió en patronos de la ciudad.
El lugar de su martirio es, desde entonces, un sitio de peregrinación y recuerdo. Hoy en día, una ermita y una cruz conmemoran la valentía de estos dos hermanos que dieron su vida por Cristo. Su historia es un recordatorio de que la fe, incluso en los momentos más oscuros, puede brillar con una luz inquebrantable.
El 3 de marzo: Conmemoración Eterna
La fecha del 3 de marzo está grabada en el calendario litúrgico como el día en que la Iglesia universal y, de manera muy particular, Calahorra y Santander, conmemoran a San Celedonio y San Emeterio. Este día no solo recuerda su muerte, sino que celebra su vida, su testimonio y el triunfo de su fe sobre la adversidad. Es una ocasión para reflexionar sobre el significado de la valentía espiritual.
El Legado y la Veneración de San Celedonio
El martirio de San Celedonio y San Emeterio dejó un legado duradero. Sus reliquias son veneradas en dos importantes ciudades de España:
- Santander: La Catedral de Santander se erige sobre la cripta donde, según la tradición, se hallaron las cabezas y brazos de los mártires. Son patronos de la ciudad, y sus nombres resuenan con fuerza en la capital cántabra.
- Calahorra: En su ciudad natal, la Catedral de Santa María alberga otros restos óseos de los santos, y la devoción hacia ellos es palpable.
La iconografía los representa a menudo como jóvenes soldados, portando la palma del martirio, un símbolo de su victoria espiritual. Su ejemplo ha inspirado a incontables fieles a lo largo de los siglos a permanecer firmes en sus convicciones.
Celebrando el 3 de marzo: Una Tradición Viva
La conmemoración del 3 de marzo no es un mero recuerdo histórico, sino una tradición viva que se manifiesta en diversas expresiones de fe y cultura. En Calahorra, en particular, las festividades en honor a sus patronos son un acontecimiento central, que une a la comunidad en torno a sus raíces cristianas.
Desde procesiones hasta actos litúrgicos, la figura de San Celedonio sigue siendo un pilar de la identidad riojana. Es un día para recordar que la fe es un don que se cultiva con perseverancia y que, a menudo, exige un profundo coraje. El 3 de marzo nos invita a honrar a aquellos que, como San Celedonio, nos precedieron en el camino de la fe y nos legaron un ejemplo imperecedero.
La historia de San Celedonio de Calahorra nos ofrece una poderosa lección sobre la fortaleza de la fe frente a la adversidad. Su martirio, recordado cada 3 de marzo, no es solo un hecho del pasado, sino una fuente de inspiración para vivir con integridad y coraje en nuestro propio tiempo. Te invitamos a profundizar en la vida de estos santos y a descubrir cómo su testimonio sigue siendo relevante hoy. Conoce más sobre la rica tradición del santoral y encuentra inspiración en las vidas de aquellos que han marcado la historia con su devoción.
Preguntas frecuentes sobre San Celedonio de Calahorra
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